17 de marzo de 2008

UNKNOWN PLEASURES (CARAMELOS DE CIANURO)



Hace tiempo leí una declaración de Thom Yorke (líder de Radiohead), en ella exponía la extraña sensación que le producía interpretar algunas de sus canciones más tristes (en concreto Street Spirit) ante el público eufórico que acudía a sus conciertos. Al mirar sus caras sonrientes comprendía que no eran capaces de entender el angustioso mensaje implícito en esas canciones. Con frecuencia pienso en la reflexión del líder de Radiohead cuando escucho Joy Division e imagino que Ian Curtis podría haber pensado alguna vez algo así, ya que difícilmente podrían estar sus composiciones mas alejadas del hedonismo que suele estar adscrito al rock (en sus diferentes vertientes).
Nadie concebiría una marcha fúnebre acompañada de palmas, silbidos y rítmicos movimientos de cabeza, aunque igual de incoherente es orquestar experiencias traumáticas con el objetivo de exponerlas ante una multitud ebria… Pura contradicción, eso genera Joy Division, escuchar sus canciones es cómo saborear caramelos de cianuro, rascarse una herida, una muestra impecable de que en ocasiones el rock es el espectáculo catártico más puro que existe.

Sólo un puñado de grupos se ha movido con éxito por las inestables latitudes que habitó Joy Division, bandas cómo The Doors, The Velvet Underground, Pixies, Bauhaus, Nirvana o Radiohead lo hacen o lo hicieron con brillantes resultados, pero ninguno de ellos ha resultado tan auténtico cómo la formación que Ian Curtis lideró y Unknown Pleasures, su álbum de debut, es la mejor muestra de ello.

“I’ve been waiting for a guide to come and take me by the hand, could these sensations make me feel the pleasures of a normal man” - Disorder

Con esta frase se inicia el discurso de Ian Curtis y Joy Division en la historia de la música. Una frase que deja entrever la resignación de un tipo que jamás fue cómo los demás que sentía y escribía de un modo distinto. Para él no tuvo que ser sencillo ser así, pero para el espectador su obra es una bendición, la fascinante oportunidad de observar el mundo desde el abismo. Disorder es una de las canciones más completas del disco. Magnética desde su rítmico inicio hasta su desalentador final.

“There's no room for the weak, no room for the weak” – Day of the Lords
Day of the lords, es la visión de la nueva Inglaterra tiene de sus tradiciones, una Inglaterra que siente nauseas cuándo merienda té con pastas, pero que no puede hacer nada para que dejen de servírselo. Joy Division es el reflejo de una nueva generación, la generación post-punk, era fácil ser punky y pensar que ibas a cambiar el mundo, a los de Joy Division les toco la parte dura comprobar que el mundo seguiría igual hicieran lo que hicieran.

“I worked hard for this; I tried to get to you; You treat me like this” – Candidate

Ian Curtis rezando a un Dios ingrato, eso es Candidate. “Trate de llegar a ti y tú me tratas así” cuánta desconsideración. Composición lánguida parece que se este derritiendo, ritmo pausado, sonidos industriales… gospel desde Manchester.

“I’m not afraid anymore” – Insight

La canción que más admiro de Joy Division. Un himno. Ian Curtis cierra su pasado, dejando atrás la ingenuidad de la juventud, los sueños en los que todo era posible. Ahora toca abrir los ojos y cerrar las heridas. “But I remenber…” ¿Quien dijo que madurar fuese fácil?

“Hoping for something more” – New Dawn Fades

El contrapunto de Insight, el nuevo amanecer se desvanece, Ian Curtis siempre estuvo esperando algo más. Genial la última parte de la canción.

“Confusion in her eyes that says it all, She's lost control” - She's lost control

Otra de las obras maestras del disco. El mejor bajo que he escuchado y la historia de una epiléptica (Curtis también lo era) que podría servir para describir, en mayor o menor medida, a todas la mujeres que conozco (sin ofender).


“In a room without window in the corner, I found truth” – Shadowplay

Corte que encierra toda la esencia de Joy Division, tanto musicalmente cómo temáticamente. He buscado en todas partes pero sólo he encontrado algo auténtico jugando con las sombras en una habitación sin ventanas. Si fuera gótico me tatuaría la palabra Shadowplay en el pecho.

“What did you see there?” – Wilderness

¿Que viste allí? Que todos sufrían. No hay salida, la habitación sin ventanas es tan ancha cómo el mundo, puede ser un lugar reconfortante durante algún tiempo, pero al final se revela cómo lo que es: una cárcel.

“Trying to find a way to get out!” – Interzone

Post- Punk. El track más movido de de disco, demuestra que los Joy Division podrían habernos hecho saltar más si hubieran tenido el tiempo suficiente.

“We were strangers, for way too long” – I Remember Nothing

La canción más oscura del disco. Impenetrable. Un broche de oro para un viaje por el infierno.

Si un asesor en perpetuar leyendas hubiese guiado a Ian Curtis en su carrera, difícilmente el resultado hubiese sido más impactante de lo que en realidad fue. Su temprana muerte le otorga a su obra una coherencia y una perdurabilidad excepcional en el arte. Es el Rimbaud del rock. No estamos ante la obra de un nostálgico sensiblero que con la mirada perdida observa el horizonte, estamos ante un hombre angustiado con el talento suficiente para que sus angustiosos gritos nos conmuevan y nos fascinen. Hay quién echa en falta un poco de color en las composiciones de Joy division, estoy de acuerdo con que la obra de Joy Division es prácticamente monocromática pero difícilmente oiremos una música más auténtica y libre de artificios que la suya.

Sobre la portada: me encanta la portada de Unknown Pleasures, creo que encaja cómo un puzzle con las canciones del disco, pero, imprudente de mí, pensé que sería buena idea hacer una portada de disco alternativa para los álbumes que tenga la desfachatez de comentar.

La inspiración para esta portada viene de lo último que se supone que hizo Ian Cutis antes de quitarse la vida: escuchar el disco The Idiot de Iggy Pop y ver la película Stroszek de Wermer Herzog. Evidentemente no tengo la más mínima idea de lo que pasaría por la cabeza de Curtis antes de atentar contra su vida, pero esta portada juega con esa idea, imagino que el no escuchaba discos, ni veía películas, que todo lo que hallaba eran habitaciones vacías.